Cómo comprimir un PDF sin arruinar la calidad
Toda forma de reducir un PDF sacrifica algo. El truco está en sacrificar lo que nadie va a echar de menos: píxeles demasiado finos para verse en pantalla, copias duplicadas del mismo logotipo, datos que quedaron de ediciones anteriores. Si aciertas, un archivo demasiado grande para enviarlo por correo pasa a verse igual y a enviarse sin problemas. Si te equivocas, envías un documento en el que la letra pequeña se ha convertido en una mancha. Esta guía explica de dónde viene el tamaño de un PDF, qué le hace la compresión y cómo elegir un ajuste según el uso que vaya a tener el archivo.
De dónde viene realmente el tamaño
El texto ocupa muy poco. Una página de texto sin formato, sin contar las fuentes, ocupa unos pocos kilobytes. En casi todos los PDF grandes, el peso está en otra parte:
- Imágenes. Las fotos, las páginas escaneadas y las capturas de pantalla son la mayor parte del tamaño de casi todos los PDF grandes. La resolución es el motivo principal. Una página A4 escaneada a 600 DPI mide unos 4960 por 7020 píxeles, cerca de 35 millones de píxeles. A todo color, eso supera los 100 MB antes de comprimir. La misma página a 150 DPI tiene la dieciseisava parte de píxeles, porque reducir la resolución a la mitad divide el número de píxeles entre cuatro, y hacerlo dos veces lo divide entre dieciséis.
- Fuentes. La mayoría de los programas solo incrustan los caracteres que usa un documento. Algunos incrustan fuentes completas, y una fuente completa de chino, japonés o coreano puede ocupar varios megabytes por sí sola.
- Duplicados. Un PDF combinado a partir de muchos archivos puede llevar una copia distinta del mismo logotipo, fuente o fondo en cada página.
- Restos. Versiones anteriores que se conservan con los guardados incrementales, miniaturas de las páginas, archivos adjuntos y datos de edición del programa que creó el archivo.
Qué le hace la compresión a un archivo
Las herramientas de compresión de PDF trabajan sobre todo con las imágenes. Lo que hacen es:
- reducir la resolución de las imágenes que son más nítidas que el objetivo, fusionando píxeles vecinos. Esto se llama submuestreo, y de ahí sale la mayor parte del ahorro;
- volver a comprimir las imágenes, normalmente como JPEG con una calidad determinada. Una calidad más baja ahorra más espacio, pero desdibuja los detalles finos y añade manchas alrededor de los bordes nítidos, como el texto de un escaneo; y
- ordenar la estructura, eliminando los objetos duplicados y los que no se usan, y comprimiendo lo que queda.
Algunos archivos apenas se reducen, y es normal. Un PDF de solo texto exportado desde un procesador de textos suele ser ya compacto, y los dibujos hechos de líneas en lugar de píxeles no tienen resolución que reducir. Cuando ya no queda nada que quitar, un compresor puede incluso producir un archivo un poco más grande.
Elige una resolución según el uso
El ajuste adecuado depende de lo que vaya a pasar con el archivo:
- Lectura en pantalla. Para un documento que se va a leer en un teléfono o un portátil y nunca se va a imprimir, entre 96 y 150 DPI es más que suficiente.
- Impresión de documentos normales. Con 150 DPI las fotos se siguen viendo bien en papel, pero el texto escaneado se imprime bastante menos nítido que el original. Para escaneos que se van a imprimir, mantén 300 DPI.
- Detalle fino. Los planos de ingeniería, los mapas, la letra pequeña y todo aquello que alguien pueda ampliar merecen poca compresión o ninguna.
Nuestra herramienta Comprimir PDF ofrece tres niveles pensados para estos usos. Archivo más pequeño baja las imágenes a una resolución parecida a la de la pantalla y es el que más las reduce. Equilibrado, el predeterminado, trabaja a unos 150 DPI. Máxima calidad mantiene las imágenes a unos 300 DPI, lo bastante nítidas para imprimir. Lo que ahorra cada nivel depende por completo del archivo. En una de nuestras propias pruebas, un documento escaneado a 400 DPI quedó en un 4% de su tamaño original con Archivo más pequeño, en un 12% con Equilibrado y en un 89% con Máxima calidad. Era un escaneo, que es el mejor caso: un PDF compuesto sobre todo de texto puede cambiar muy poco.
Qué más puede cambiar la compresión, además del tamaño
La compresión vuelve a escribir el archivo, y hay cosas que no sobreviven a eso:
- Firmas digitales. Una firma digital basada en certificados cubre los bytes exactos del archivo, así que cualquier reescritura la invalida, y la compresión la elimina. Comprimir PDF te avisa antes de subir un PDF con firma digital, para que puedas conservar el original firmado.
- Contraseñas y permisos. Comprimir un PDF puede eliminar sus contraseñas, permisos y otras propiedades. Un PDF que necesita una contraseña para abrirse no se puede comprimir hasta que se desbloquee.
- Exactitud, con métodos agresivos. Algunos métodos de compresión hacen algo más que desdibujar. En 2013, un informático descubrió que ciertos escáneres de oficina cambiaban dígitos sin avisar en los documentos escaneados, convirtiendo un 6 en un 8, porque su compresión reutilizaba la imagen guardada de un carácter para otros que se le parecían. Es un recordatorio de que conviene revisar los números de cualquier escaneo muy comprimido.
Antes de recurrir a la compresión
A menudo, la mejor forma de tener un PDF pequeño es crearlo pequeño desde el principio:
- Comprime las imágenes en el origen. En Word, selecciona una imagen, abre Formato de imagen y luego Comprimir imágenes, y elige una resolución como Web (150 ppp) o Correo electrónico (96 ppp) antes de guardar el PDF.
- Escanea con ajustes razonables. Para documentos normales, 300 DPI en escala de grises suele bastar. Escanear a 600 DPI en color produce archivos varias veces más grandes con poca mejora visible.
- Envía menos páginas. Si el destinatario solo necesita una parte del documento, elimina el resto con el Organizador de archivos.
- No conviertas las páginas en imágenes. Convertir un PDF en imágenes y otra vez en PDF elimina el texto, así que el resultado ya no se puede buscar, seleccionar ni leer en voz alta, y a menudo es más grande que antes.
Cómo usar Comprimir PDF
Añade tu PDF, elige un nivel y pulsa Comprimir PDF. El archivo se envía a un proveedor de conversión de documentos, que afirma eliminar el archivo y el resultado en un plazo de tres horas. El límite es de 200 MB, y la subida tiene que terminar en unos 40 segundos, así que un archivo grande necesita una conexión rápida.
Al terminar, la herramienta muestra el tamaño antes y después, y el ahorro. Si el archivo no se ha reducido, te dice que el PDF ya está bien optimizado y no ofrece descarga, porque una copia más grande no es ninguna mejora. Si el ahorro es pequeño, te lo dice claramente.
Después, revisa el resultado antes de enviarlo. Ábrelo al 100% o más y mira las páginas que más importan: la letra más pequeña, las firmas o sellos, las fotos y las cifras de las tablas. Si algo ha perdido nitidez, vuelve a comprimir el original con un nivel más alto.
Conclusión
Un PDF grande casi siempre lo es por sus imágenes, así que una buena compresión consiste sobre todo en elegir la resolución de imagen adecuada para cada uso: más baja para leer en pantalla, más alta para imprimir y para los detalles. Corrige el tamaño en el origen siempre que puedas, conserva el original, ten cuidado con las firmas y las contraseñas, y revisa el archivo comprimido antes de enviarlo a ninguna parte. Para más formas de reducir un archivo, consulta Las mejores formas de comprimir un PDF.
¿Quieres reducir un archivo? Prueba Comprimir PDF.
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